Intervistat e Mirës

Un médico entre dos países

Mira Kazhani: En este espisodio de podcast tendré una charla con el albanes más popular de Madrid, el neurocirujano, Dr. Kita Sallabanda Diaz.

Doctor Kita, ¡gracias! Estoy encantada de encontrarle, ¡por fin!

Dr. Kita Sallabanda: Es un gusto para mi también estar aquí con Vds. y con todo este equipo marravilloso que ha tenido que viajar hasta Madrid para realizar esta entrevista.

Mira Kazhani: No es un sacrificio ir a Madrid. Durante todo el viaje desde el aeropuerto, en el metro, y luego en taxi fuimos acompañados por la música, y estuve pensando: “ya que voy a hablar con un neurocirujano – a pesar de que ésta no es la parte esencial de su trabajo, su profesión – aprovecho para preguntarle”: ¿Cómo afecta al cerebro humano el escuchar música, ver bella arquitectura y gente sonriente, como aquí, en Madrid?

Dr. Kita Sallabanda: El cerebro funciona a través de unos centros. Nuestro cerebro está lleno de centros que controlan toda nuestra actividad, tanto la actividad física, como la emocional. Si nos encontramos en un lugar y estamos escuchando música, en nuestro celebro se activa un centro que es el centro de rejalación. Toda la información que recibe este centro responsable de la música hace que el cerebro se relaje, que todas las personas que se encuentran en ese mismo lugar, escuchando esa música se relajen. Por supuesto depende del tipo de música que se escucha, porque si es una música fuerte e irritante…

Mira Kazhani: No, no. Era música clásica, hermosa, ligera.

Dr. Kita Sallabanda: A eso me refiero. Esta música hace que el celebro se calme y active un proceso de relajación que nos hace pensar en positivo.

Mira Kazhani: La primera cosa que se nota llegando a Madrid es esta energía positiva. ¿Porque son tan sonrientes los madrileños?

Dr. Kita Sallabanda: Porque Madrid es una de las capitales mas soleadas de Europa. Es una ciudad “open”. La gente, los madrileños en particular, son personas muy abiertas. Establecen contactos rápidamente entre ellos y también con la gente que llega desde fuera. España, en comparación con otros países europeos, por la forma en la que viven los españoles, se parece a Grecia. Los españoles viven la vida fuera de casa. Viven por las calles, en los bares, restaurantes, cines y teatros. Quiero decir que la vida de los españoles se desarrolla fuera de las puertas de la propia casa. No es muy frecuente encontrar a un español que te invite a comer en casa. Para ellos es más divertido invitarte a salir fuera. Tomar un aperitivo, luego ir a comer o cenar y luego seguir con un paseo por la ciudad.

Mira Kazhani: ¿Y como lo explica? ¿Está en su ADN o se trata de una cultura fomentada por un determinado Rey, o por un determinado periodo histórico de la vida aquí?

Dr. Kita Sallabanda: ¡Pues, pregunta interesante! Yo pienso que es la cultura mediterránea. Por ello hice la comparación con Grecia, que es un país que conozco y en mi percepción, vive la vida fuera. La gente vive fuera.

Mira Kazhani: ¡Ya! ¡En cafeterías, ellos tambien!

Dr. Kita Sallabanda: Y la verdad no se explicarlo de otra forma. ¡Será la sangre latina?! La sangre latina es la que hace a que la gente sea más alegre y optimista, sonriente y amistosa. La sangre latina es muy importante.

Mira Kazhani: ¿Se siente afortunado por tener tambien sangre española? Porque Vd. no es solo albanes. Su madre es española.

Dr. Kita Sallabanda: Si, me siento afortunado. Mi madre siempre decía que, según ella, las mezclas entre razas o poblaciones diferentes daban productos de calidad superior. Ella se quejaba siempre de que su “producto” no le salió tan bueno como esperaba, pues confiaba en que el cruce entre una española y un albanes le hubiera dado un resultado superior. A pesar de esto, ¡sí, yo me siento afortunado!

Mira Kazhani: ¿Pero porqué? ¿Qué era lo que su madre esperaba? ¿Cómo se llamaba ella?

Dr. Kita Sallabanda: Margarita.

Mira Kazhani: ¡Margarita, hermoso nombre!

Dr. Kita Sallabanda: Gregoria Margarita Diaz Vicente. Para los españoles el primer nombre –Gregoria, en su caso - es el nombre de bautizo, Margarita era su nombre, Diaz era el apellido de su padre y Vicente era el de su madre. De hecho, mi nombre es Kita Sallabanda Diaz. Sallabanda es el apellido de mi padre y Diaz el de mi madre.

Mira Kazhani: ¿Cómo se conocieron sus padres?

Dr. Kita Sallabanda: ¡Es una historia muy bonita, y por ello una vez pensé decirle a mi madre que escribiera sobre su historia, porque es interesante, de verdad….. . En España, entre los años 1936 – 1939 tuvo lugar la que se conoce como La Guerra Civil Española que vió enfrentados a la coalición de izquierdas, el gobierno Republicano, y el bando nacional, liderado por el dictador Franco que organizaron un golpe de estado. Esa de la Guerra Civil Española es una historia muy compleja, pero vamos sintetizándola.

Mi madre nació en 1926, en Tolosa, antaño capital de la provincia de Guipúzcoa, en el norte de España que era la parte republicana. Durante la Guerra Civil muchos niños españoles entre 8 y11 años - la edad que tenía mi madre en el 1937 - fueron evacuados en Francia, Inglaterra y Rusia - entonces la URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Sovieticas). Muchos de los niños evacuados a Francia e Inglaterra, al terminar la guerra volvieron a España. Una suerte especial la corrieron los niños evacuados a la URSS, suerte que tocó también a mi madre. Ellos no regresaron, porqué ganó el régimen de Franco. El Gobierno ruso estaba contra el régimen de Franco, y al principio, a causa de la falta absoluta de relaciones diplomáticas entre los dos países, un gran número de los niños evacuados en Rusia se quedaron ahí. A partir de la década de los ’50, el régimen de Franco permitió la repatriación de una parte de esos niños, pero ellos ya eran graduados, tenían títulos universitarios. Mi madre aprendió el ruso. Se graduó. Era una de las primeras españolas que tenia título universitario. Tenga en cuenta que, en el año 1953, cuando mi madre terminó los estudios universitarios, las mujeres que tenían una carrera universitaria se contaban con los dedos y eran conocidas. La universidad era principalmente destinada solo a los varones, no era para las mujeres. Éste era el concepto conservador en España. Asi que, en aquellos años, cuando a mi madre le dijeron que volviera a España ella les preguntó: “!Vale! Yo soy ingenera. ¿Qué trabajo voy hacer a España?” Le contestaron que “vas a trabajar a la limpieza de casas, porque en España no tenemos trabajo para mujeres ingeneras.” Entonces mi madre, que era ingenera textil, decidió definitivamente no regresar a España. En Moscú, durante sus estudios, había ya conocido a mi padre. Mi padre se había ido a Moscú desde Albania para estudiar.

Mira Kazhani: ¿Desde Berat?

Dr. Kita Sallabanda: No, desde Tirana. Es verdad que mi familia es originaria de Berat, pero mi padre en aquel entonces vivía en Tirana. Eso tiene poca importancia. Nos puede considerar de donde prefiera. Fue en la inmediata postguerra cuando a mi padre lo mandaron a Rusia para estudiar, y ahí estuvo en la misma facultad con mi madre. En los años ’53-’54 mi madre decide ir a Albania junto a mi padre y construir ahí su nueva vida. Trabajó en la fabrica “Kombinati Stalin”, - por si le suena, si alguna vez lo ha oído – construida en Tirana.

Mira Kazhani: ¡Sí! ¡Yo sí! Pertenezco a esa generación que recuerda…

Dr. Kita Sallabanda: Ella trabajó como ingenera ahí, en una de las fábricas más grandes de textiles de Albania.

Mira Kazhani: ¿Amó Margarita Albania?

Dr. Kita Sallabanda: ¡Mucho! Ella decía una frase muy bonita que he contado en otras ocasiones: “España es mi tierra, peró Albania es mi casa”!

Mira Kazhani: ¡Qué hermosa frase! ¡Es cierto!

Dr. Kita Sallabanda: Sí. Es una declaración muy hermosa, y yo, cuando me invitaron a Berat hace dos años para entregarme el Titulo “Ciudadano Honorario de Berat” la traduje y dije que…

Mira Kazhani: Habrá dicho el “viceversa” supongo...

Dr. Kita Sallabanda: ¡Exactamente! Dije que Albania es mi tierra y España es mi casa. Pues, sí, mi madre amó mucho Albania. Ella falleció a los 94 años.

Mira Kazhani: ¿En Albania?

Dr. Kita Sallabanda: No, falleció en España, pero siempre quiso volver a Albania para verla, y, a sus 90 años la visitó por última vez. Hacía esos viajes en avión, iba a Albania. Le guardaba mucho amor.

Mira Kazhani: ¡Pero, que activa y en esplendida forma! ¡Que interesante Margarita!

Dr. Kita Sallabanda: Mi madre era vasca. Vd. debe saber que los vascos tienen una característica: en España se les considera como gente con mucho carácter, y a las mujeres vascas en particular, se les reconoce como mujeres de carácter muy fuerte.

Mira Kazhani: Ya. ¡Se ve por las elecciones que hizo!

Dr. Kita Sallabanda: Pues, sí…

Mira Kazhani: Pero sigo pensando ¿por qué pensaba que esta combinación de razas contigo no funcionó, por ejemplo?

Dr. Kita Sallabanda: Decía que le salimos malos. Hubiera querido que fueramos mejores ……

Mira Kazhani: En este caso se ha portado como una perfecta madre albanesa.

Dr. Kita Sallabanda: Queria algo mejor. Pero sé que ella era feliz con sus dos hijos, mi hermano y yo. Pero siempre iba diciendo eso de que las mezclas dan productos mejores.

Mira Kazhani: Imagino que su hija también es un buen “producto”.

Dr. Kita Sallabanda: Si. Es un buen “producto”. Mi hija es oncóloga. Trabaja conmigo aquí en el Instituto. Parte de su trabajo lo realiza en el instituto y otra parte en otro centro. Trabajamos juntos.

Mira Kazhani: Mientras me hablaba de su madre, Margarita, estuve pensando en el papel del destino, de cómo influye nuestras vidas. A pesar de las capacidades, el talento, incluso el trabajo que realizamos para conseguir un objetivo, el destino juega su papel. No se puede ignorar, desafiar. Él te abandona en Rusia, luego te lleva a Albania … . Vd., además de su talento y sus capacidades, ha sido también afortunado. Me gustaría que nos contara la historia del año 1992, cuando en un hospital de España llegó una paciente que había sufrido un accidente. Ahí estaba de guardia un medico albanés. La paciente era la hermana del Rey Felipe.

Dr. Kita Sallabanda: Mire, ¿y si le dijera que yo una vez, muchos años antes de que eso sucediera, lo soñé? Fue muy curioso. Soñé que un dia yo iba a encontrar a la hija del Rey de España. Es una historia muy bonita. Se la voy a contar. Pasó en Barcelona. Durante los años 1989 - 1994 estudiaba neurocirugía en Barcelona.

Mira Kazhani: ¿Cuantos años tenía?

Dr. Kita Sallabanda: Tenia 28 años. Estudiaba neurocirugía en Barcelona. Seguía los estudios de posgrado y ese día estaba de médico de guardía. Entonces hacia 12 turnos al mes. Vivía solo en Barcelona, era joven, estaba especializándome en neurocirugía y quería aprender lo máximo posible. Por eso era necesario hacer muchos turnos de guardia médica. Fue un dia de verano. Yo estaba en el cuarto del servicio de neurocirugía, en la 9ª planta del edificio, en el Hospital Principes de España, absorto en la lectura de un texto de medicina cuando me llamó la enfermera de urgencias, diciéndome: “Kita, tenemos aquí a Cristina de Borbón, ha sufrido un golpe en la cabeza”.

“Y cómo está?” – le pregunté.

“No está mal” – dijó ella.

“Pues, vale” – le contesté – “esperamos un poco más”, y sigo con mi lectura. Tras 5-6 minutos, la enfermera, con la que tenia muy buena relación, porque trabajábamos juntos todo el día, vuelve a llamarme, diciéndome: “Oye Kita, está aquí la Infanta de España…”

Mira Kazhani: Voy!

Dr. Kita Sallabanda: ¡No, no! Le dije: “Pues vale, que espere la Infanta, porque ahora estoy un poco ocupado”. Es que yo nunca creí que ahí abajo estuviese realmente la Infanta. Tras 3 o 4 minutos me llamó el Jefe de la Guardia Medica del Hospital: “Doctor Sallabanda, - me dijo – “¿que estás haciendo ahí arriba? Aquí se está montando el Cristo”. “Y por qué?”- le pregunté yo. “¡Pues, ven aquí para que veas que tengo toda la policía, la radio, la prensa, todos aquí abajo! ¿Baja!” Bajé inmediatamente y en aquel momento me dí cuenta que era realmente la Infanta la que estaba ahí. “Pero ¿que hace la Infanta en un hospital publico?”, dije. Cuando llegué ví en un cuarto policías, guardias. Luego me acompañaron a otro cuarto y ví a una joven - la Infanta Cristina entonces era una chica joven muy guapa, alta 1.90. Veo a ella tumbada en una cama de las de urgencias con una herida en la cabeza, las enfermeras que estaban intentando suturarle las heridas, y una marea de gente. Solo en aquel momento ví que delante de mí tenía la verdadera Infanta rodeada de tantas personas y médicos - tenga en cuenta que yo era un residente proveniente de Albania que seguía los estudios de especialización - y lo primero que dije fue: “Todos fuera!” Fue lo único que dije y toda esa gente salió fuera. Quedamos solos la Infanta, otro medico, las enfermeras y yo. Empezé el examen clínico. Le pregunté sobre lo que le había pasado y cómo. Le suturé la herida que tenia en la cabeza. Temía un coagulo de sangre, y por eso le dije que debería pasar las 24 horas en hospital. “Por favor, no me tengas en hospital, porque tendras toda la prensa aquí”, me dijo. Era una chica maravillosa.

Debe saber que a los miembros de la Dinastia Real de los Borbón no se les puede tutear. Siempre se les debe tratar de “Usted”. Ellos se dirigen a ti tratándote de “Tu”. El Protocolo lo prevee así. La Infanta me tuteó y yo le devolví el tuteo, pero ella lo obvió y la conversación siguió en este registro, porque yo me creía ….

Mira Kazhani: ¡Porque el doctor es el Dios, doctor Sallabanda!

Dr. Kita Sallabanda: Si, fue exactamente eso.

Mira Kazhani: Pues, por muy Princesa, frente a la salud….

Dr. Kita Sallabanda: Yo me sentía superior. Imagínese, yo, un Don Nadie, un médico, estudiante de posgrado de Albania que tenia en frente a la Infanta de España.

La ingresamos. Vaciamos una entera planta. De hecho, había un médico español que cubría mi guardía y que era el responsable de la guardia médica, pero no vino. Le llamé, pero no me cogió el teléfono. Llamé a mi jefe también, pero ninguno de ellos me contestó, asi que me hice cargo yo de toda esa responsabilidad.

Mira Kazhani: ¿Y porque ellos no contestaban al teléfono?

Dr. Kita Sallabanda: No contestaban. Habrán tenido sus motivos…...

Mira Kazhani: Volvemos a la llamada del Rey que me pareció interesante.

Dr. Kita Sallabanda: Llamaron el Rey, la Reina y la Infanta. Estaban muy preocupados y me preguntaron, muy respetuosamente y con una forma cercana de comunicar, si era necesario que ellos acudiesen o no. Les contesté que la Infanta se encontraba bien y que no era necesario que acudiesen.

Mira Kazhani: ¿Sigue siendo amigo de la Infanta? ¿Mantiene todavia contacto con ella?

Dr. Kita Sallabanda: Yo creo que por unos meses seguimos siendo amigos. Tuvimos que pasar toda la noche juntos, ella en su cuarto, ingresada, y yo velándola un poco más allá, desde una cierta distancia. Conversamos, conversamos mucho, hablamos de tantas cosas y la mañana siguiente, cuando le firmé el alta hospitalaria me dijo: “Oye Kita, no me acompañes hasta la puerta, porque los periodistas te van a machacar”.

Mira Kazhani: ¡Comprensible! ¿Se fue contenta la Infanta?

Dr. Kita Sallabanda: ¡Bastante! Era una persona maravillosa. Es la sencillez de la realeza, la sensillez de los Borbónes. Mantuvimos la comunicación, porque ella me llamaba para cualquier malestar o problema que tenía, dolor de cabeza o cualquier otra cosa.

Mira Kazhani: Desarrolló una cierta dependencia ....

Dr. Kita Sallabanda: Un día me dijo: “No quiero venir al hospital. ¿Tienes una clinica privada?” Le contesté que yo era un residente, proveniete de Albania, no tenía una clínica privada. A partir de ahi ella se alejó gradualmente, pero continuamos intercambiando felicitaciones por Navidad, Año Nuevo. Luego, como siempre suele pasar, la vida sigue su camino...yo regresé a Albania y perdí totalmente el contacto:

Mira Kazhani: ¿Porque regresó a Albania?

Dr. Kita Sallabanda: Era el año 1994. La Albania del ´94 empezó a tener unos desarrollos positivos despues de muchos años de dictadura. Hubo entusiasmo, esperanza y ganas de vivir en Albania. Hubo un fermento intelectual. La sociedad albanesa vivió un fermento intelectual en esos años. La gente, hasta aquel tiempo oprimida, empezó a desarrollarse.

Un día vino a Barcelona el Doctor Mentor Petrela. Participaba a un Congreso que se celebraba ahí y yo le invité a quedarse a dormir en mi casa, como solia hacer con muchos albaneses que venían entonces en Barcelona. Se quedaban a dormir ahí. Mi casa fue muy popular en Albania en esos años.

Mientras estuvimos conversando, el Doctor Petrela me dijo: “Kita, vuelve a Albania, porque necesitamos gente preparada. Las cosas han cambiado. El país se esta desarrollando, asi que te necesitamos.” En el año ´94 decidí regresar a Albania, y luego, en el año 2000 me mudé definitivamente a España.

Mira Kazhani: ¿Porque decidió dejar definitivamente Albania en el 2000? ¿Qué fue lo que le hizo tomar esta decisión? ¿Algun motivo familiar?

Dr. Kita Sallabanda: Usted olvida que entre el 1994 y 2000 corrieron los años ´97-´98.

Mira Kazhani: No, no se me olvida. Yo lo he vivido, tenía 17 años.

Dr. Kita Sallabanda: Los años `97 y `98 fueron años muy dificiles. Cuando regresé a España conocí la otra parte de mi familia, la de mí madre. Conocí a mis tias, mis primos de primer grado. Conocí la casa de mi abuelo, la de mis tios. En la familia de mi madre eran siete hermanos. Descubrí que tenía dos tios y 4 tias y muchos primos.

Mira Kazhani: Con su otra mitad. Eso era natural.

Dr. Kita Sallabanda: Con mi otra mitad, y eso fue un derecho que me salía del alma. Yo habia vivido en Albania. Tuve ahi una vida muy compleja, dificil, pero llena de historias tanto maravillosas cuanto dificiles.

Las tensiónes de los años 97-98 – yo en aquel tiempo era Consul Honorario de España en Albania – las viví muy mal, sobre todo pensando al futuro de mi hija. Eso me hizo regresar a España.

Mira Kazhani: Y ahora, en la distancia de 23 años de una vida consolidada en Madrid, ¿qué es lo que siente por Albania? ¿Se siente cómo si una parte suya se hubiera quedado para siempre ahí? ¿Siente esa nostalgia que suele atraparnos en ciertos dias? ¿Tiene algún arrepentimiento?

Dr. Kita Sallabanda: Yo pienso que gran parte de mí permanece en Albania. Es muy extraño. Puede que yo no esté de acuerdo con muchos aspectos del desarrollo de la vida politica y social, del desarrollo del país y con tantas otras cosas de Albania, pero siento que es mucho lo que me une a ella. Le voy a contar un episodio que pasó hace nueve años. Fui elegido presidente de unas asociaciones cientificas en España, y eso – como dijo uno de mis profesores – no es algo común para un emigrante.

¡Mire! Eso es muy curioso. A mi en Albania, me llamaban “el español” y en España me llaman “el albanes”. El entonces Jefe de la Neurocirugía, el Prof. Xhelal Kurti, o el Dr. Mentor Petrela me llamaban “el español”, mientras aquí me llaman “el albanés”, y cuando fui elegido por los españoles presidente de una asociación científica muy importante de los neurocirujanos de España, ese profesor mio, de origen hebreo, me dijo: “Kita, tienes merito, porque es algo muy raro que un emigrante sea elegido para presidir una asociación científica de España, pero, quiero hacerte una pregunta: “¿Qué has hecho para tu país?” Fue una buena pregunta qué me hizo pensar y actuar. A partir de ahí empezé a intensificar mis relaciones con Albania, no solo las de amistad. Empezé a trabajar en Albania. Empezé a construir la radiocirugía en Albania. El Dr. Mentor Petrela, en un articulo suyo, publicado en Neuro-Surgery en que habla de la creación del Servicio de Neurocirugía en Albania, entre otras cosas, habla de mi trabajo definiéndolo cómo “la creación de la radiocirugía en neurocirugía”

Mira Kazhani: No es fácil construir una carrera fuera de la propia tierra. Yo digo siempre que hay que duplicar los esfuerzos. Es más dificil.

Dr. Kita Sallabanda: Yo diría triplicar, cuadruplicar… Debe saber que en cualquier país donde uno va, si no ha realizado los estudios de bachillerato, y los estudios universitarios en ese mismo país para poder crear ese propio circulo de amistades, sus propios amigos - la Universidad en particular es muy importante – no es fácil poder entrar y avanzar en esos circulos que ellos han ido creando. Es muy difícil.

Mira Kazhani: ¡Serás siempre “el extranjero”!

Dr. Kita Sallabanda: A mí me llamaban “el albanes”. A pesar de que estos son los países europeos mas desarrollados, tienen esos propios círculos de amistades...

Mira Kazhani: Como en todas partes.

Dr. Kita Sallabanda: Entrar y formar parte de sus círculos no es fácil. En este sentido España es más abierta. Se parece a America del Norte. No es Francia. En Francia es muy difícil entrar. En Italia también.

Mira Kazhani: Europa es algo más dificil.

Dr. Kita Sallabanda: Es muy difícil. Yo soy uno de los pocos que ha obtenido la Medalla de Oro de la Real Academia Nacional de Medicina de España. Me fue otorgada en el año 2012. Pero, que la Real Academia de España entregue la Medalla de Oro a un albanes no es poca cosa.

Mira Kazhani: Esos son casos singulares.

Muchos médicos albaneses están dejando el país para emigrar hacia Alemania y otros países mas desarrollados. Todos tienen derecho a exigir no solo una vida mejor, sino incluso para probarse a si mismo. ¿Cuál sería su consejo?

Dr. Kita Sallabanda: ¡Muy bien dicho! Yo lo vería de otra manera. Desde España se van aproximadamente 1700 medicos al año.

Mira Kazhani: ¿Y a donde van?

Dr. Kita Sallabanda: Se van a Francia, Inglaterra, Alemania, Suiza, Suecia. En la Facultad de Medicina redactamos un informe donde constatamos que a lo largo de 10 años 17.000 médicos se habían ido desde España, una media de 1700 medicos al año.

Mira Kazhani: ¿Porque se van?

Dr. Kita Sallabanda: Por salarios mejores, mejores condiciones de trabajo. España actualmente tiene falta de médicos y estamos luchando para resolver este proceso de perdida. España hoy necesita médicos. ¿Qué es lo que esta pasando con España? Los médicos españoles se están marchando y España está cogiendo médicos de America Latina.

Mira Kazhani: ¿Cuanto cobra un medico España?

Dr. Kita Sallabanda: El salario de un medico que trabaja en un hospital público varia entre 3000 y 3200 euros mensuales aproximadamente, guardias incluidas. Si se trabaja por las tardes llega hasta 3400 euros. Pero no va más allá de esa cifra.

Mira Kazhani: ¿Cómo es la vida de los camisas blancas aquí en España?

Dr. Kita Sallabanda: España tiene algo interesante. A pesar de este nivel de salario, con 3.000 euros se vive muy bien aquí. El estado te cubre muchas cosas. Porsupuesto no llevas una vida de lujo, pero este salario te permite una vida digna. Te pudes permitir una casa buena, un coche, y si en una familia trabajan ambos conyuges tienen una vida económicamente tranquila.

Mira Kazhani: ¿Qué consejo daría a los médicos y enfermeros que quieren irse de Albania? ¿Qué les quiere decir? ¿Qué es lo que les espera en un país extranjero?

Dr. Kita Sallabanda: Hace falta paciencia, persistencia en el propio trabajo. Hay que ser humildes, en el sentido que cuando vas a un país extranjero no debes ser ni presuntoso ni arrogante. Si eres persistente, respetuoso y muy trabajdor saldrás adelante. Por supuesto, eso no se consigue en el primer año. Yo llegué a España en el año 2000. Era ya neurocirujano. Durante 9 años aproximadamente trabajé como asistente neurocirujano y solo en el 2010 aprobé el examen de neurocirugía. Nadie lo había conseguido por muchos años, yo aprobé. Tenía ya el título de medico español desde el 1993 cuando trabajaba en Barcelona, pero no tenía el titulo de especialista de neurocirugía. Conseguir el titulo de especialista de neurocirugía en España es muy difícil. Me hicieron falta 9 años para conseguirlo, y pensar que yo en Albania era ya neurocirujano.

Mira Kazhani: ¿Cómo hacen los médicos para dar una mala noticia? Espero mucho que no lo hagan como los periodistas.

Dr. Kita Sallabanda: ¡Ya! Pregunta difícil. Empezamos a darla con medias verdades. Cuando un medico se encuentra frente a un paciente que padece una enfermedad grave siempre debe anticipar lo que puede pasar con ese paciente. Los españoles tienen un dicho: “¡Mientras hay vida, hay esperanza!” y eso intentamos a transmitir al paciente, porque es la mejor forma para comunicarle lo que puede pasar en el futuro.

Mira Kazhani: En toda su experiencia profesional ¿ha experimentado alguna vez algún caso en que ha constatado la “intervención divina”, del Creador? ¿Quiero decir, justo cuando todo se daba por perdido y no existía ninguna esperanza de vida, el paciente empezaba a dar señales de mejoramiento?

Dr. Kita Sallabanda: Si, he tenido un caso muy bonito. ¿Hay tiempo para contárselo?

Mira Kazhani: Si, si. Tenemos todo el tiempo para escucharle. ¡Cuentenos!

Dr. Kita Sallabanda: Hace seis años estaba de guardía aquí, en neurocirugía. Estaba en casa porque era guardia localizada. Me llama el medico en especialización, diciéndome que en urgencias había llegado una estudiante americana en coma a causa de un accidente de coche.

Ella había salido de noche con sus amigas en uno de estos bares de Madrid donde en verano la gente está fuera en la calle, tomando copas en las aceras, y en un cierto momento un coche pasó por ahí atropellándola. La joven llegó al hospital por su pie y ahí entró en coma. Acudí al hospital inmediatamente y le realicé lo que llaman “Craneotomia descomprensiva” - un pocedimiento estándar que se practica en estos casos -, y le extraje el hueso. Cuando se sufre un accidente empieza a desarrollarse un edema del cerebro que es lo que causa la muerte cerebral. Para evitar esto se extrae una parte del hueso para dejar libre el cerebro para que desaparezca el edema. Con ella no estaba funcionando. El cerebro no se estaba recuperando.

Era una chica joven de 19 años. Durante la consulta con mis colegas les dije que iba a quitarle la otra parte del hueso. Este procedimiento aquí no se había realizado nunca antes. Tanpoco estaba en la literatura médica. Me encontré frente a una situación que o debería hacer algo mas, o…… En ese momento llegaron sus padres de los Estados Unidos. Su padre era estomatólogo, la madre economista. Vino su hermano. Vino también la Embajadora de los EE.UU, porque además de una estudiante, se trataba de ciudadana estadounidense. Al parecer era una familia muy bien relacionada en los EE.UU. Su padre consultó con cirujanos en los Estados Unidos. Ellos le contestaron que era una estupidez, que no se podría operar, porque era un escándalo, y que ellos nunca lo habían practicado. Antes de entrar en el quirófano su padre me preguntó: “Cómo está?” Le contesé: “Mire, si no lo hago ella va a morir. Nadie lo ha hecho antes. Yo lo voy a hacer”. Entonces él me pregunta: “¿Y si fuera su hija, lo haría?” Este es un momento muy difícil para un medico. Cuando te preguntan “¿y que tal si fuera tu hija, tu madre, tu padre ..?” te encuentras en una posición muy difícil. Le dije que si. Si fuera mi hija lo haría. “Entonces hágalo!”, me dijo él.

Entré en el quirófano. Le quité completamente la otra parte del cráneo y le dejé solo la parte de arriba. El cráneo estaba todo fuera y el cerebro se le liberó. Estuvo envuelto con la piel. Se liberó. La inducimos a hipotermia. Con el equipo de los anestesistas le bajamos la temperatura corporal. La mantuvimos en coma por tres semanas, y pasadas tres semanas ella se despertó totalmente. Pasó de reanimación a planta. Luego tuve que colocarle el hueso porque el cerebro estaba fuera. Había que colocarle el hueso. Antes de proceder con esta operación ella estaba muy asustada. Me dijo: “Yo te quiero como a mi segundo padre”. Eso me conmovió particularmente.

La colocación del hueso también es una operación muy difícil. Colocar el hueso por un solo lado ya tenemos experiencia, pero la colocación del hueso por ambos lados era una operación compleja, porque en la misma cirugía debes mover la cabeza por uno y otro lado. Conseguí colocarle ambos huesos.

Ella se recuperó muy bien. Me mandó sus fotos. Recuperó todas sus habilidades.

Mira Kazhani: ¿Hoy vive una vida sana y bella?

Dr. Kita Sallabanda: Vive en Chicago. El año pasado me invitó allí y fui con mi familia.

Mira Kazhani: Esta es una historia de milagro…

Dr. Kita Sallabanda: En algun lado por alli habrá estado el Señor velándo por ella…

Mira Kazhani: Quizás a través de usted encontró el camino....

Dr. Kita Sallabanda: Lo más hermoso es que esta chica cuando me escribe me llama “padre”. Me escribe y me dice: “Padre, no sé quien de los dos me acompañará al altar, tu o mi padre” Está muy emocionada …

Mira Kazhani: No le falta razón. Todos solemos dar la primera vida por descontada. Pero la segunda vida nos es muy cara, y ella su segunda vida se lo debe a usted.

Dr. Kita Sallabanda: Siempre pienso que en este caso Dios me asistió.

Mira Kazhani: ¿Que es lo que se siente al tocar el cerebro?

Dr. Kita Sallabanda: ¿Me permite ser un poco presuntuoso?

Mira Kazhani: ¡Si!

Dr. Kita Sallabanda: Los neurocirujanos decimos que no somos Dios, pero somos semi-dioses. Tocar el cerebro es tocar todos los instrumentos, los hilos que mueven la vida de una persona. Ese dedo que yo estoy moviendo ahora tiene un centro de mando en el cerebro. Tambien esta sonrisa suya tiene un centro responsable en el cerebro, y si yo la daño, usted no podrá sonreir más.

Una vez operé a un paciente originario de Rumania. Él hablaba rumano y español. Tuve que practicarle una cirugía abierta. - En Tirana lo consideran un gran éxito. Aquí lo practican todos. Lo realizan los estudiantes de posgrado. – El paciente debería hablar mientras yo le extraía la masa tumoral. En un cierto momento, durante la operación, noté que él ya no hablaba español.

Mira Kazhani: ¿Se le olvido el español?

Dr. Kita Sallabanda: Si, porque le había tocado la zona de su cerebro responsable de la lengua española. Yo había controlado antes esta zona correspondiete al español, pero en un cierto momento él dejó de hablar en español y solo hablaba rumano.

Mira Kazhani: ¿Qué cosa más increible el cerebro!

Dr. Kita Sallabanda: Me quedé desconcertado. Estaba pensando donde me había equivocado para hacerle perder el español. Extraje la masa tumoral. La operación salió bién y después de dos semanas aproximandamente, él volvió hablar español.

Mira Kazhani: Dr. Sallabanda, según usted, que es también un buen orador y le gusta hablar de estos argumentos, ¿con qué nos enamoramos, con el corazón o con el cerebro? ¿Es el cerebro que manda al corazón o viceversa?

Dr. Kita Sallabanda: El cerebro manda al corazón, por supuesto. En cualquier cosa que hacemos, hasta con la mirada transmitimos determinados impulsos. El cerebro es el corazón, pero el corazón es una bomba, nada más. El corazón es una bomba que bombea la sangre llevándolo al cerebro, los pulmones y en todo el cuerpo. Nada más que eso. El corazón es muy importante, pero al corazón se le puede implantar un dispositivo, una bomba externa.

Mira Kazhani: Hemos poetizado mucho el corazón.

Dr. Kita Sallabanda: Al corazón podemos implantarle una bomba externa, pero al cerebro no. El cerebro es extraordinariamente complejo. Es cómo un órgano con multiples chips, miles de chips. Es muy complejo en todos los aspectos, y hasta el dia de hoy todavia no lo conocemos. No conocemos la verdad sobre el cerebro. Estamos estudiándolo. Seguimos observandolo, pero aún no lo conocemos en su profundidad. No hemos conseguido descubrir todos los mecanismos de su funcionamiento.

Mira Kazhani: Nadie tiene una respuesta definitiva y exhaustiva sobre la perfección de las neuronas, de nuestro cerebro, de cómo se habrá creado.

Dr. Kita Sallabanda: Si, asi es, pero al menos una buena noticia la tenemos: el cerebro puede educarse.

Mira Kazhani: ¿En que sentido puede educarse? ¿Podemos volvernos más inteligentes? ¿Puede el cerebro volver a ser un poco más inteligente?

Dr. Kita Sallabanda: No. Eso no. Las que se educan son las funciones motoras, las funciones de la vida de todo los dias. La inteligencia es un problema interior de esos hilos, de las interconexiones entre la corteza y el cerebro. Por ejemplo, nosotros escribimos con la mano derecha, pero esto se puede convertir y podemos aprender a escribir con la mano izquierda. Ésta es la nuestra capacidad de educar el cerebro, porque tenemos un hemisferio dominante, el de la ala izquierda, y el hemisferio complementario que es el de la ala derecha.

Mira Kazhani: ¿Hay alguna diferencia entre un cerebro de una persona de inteligencia superior, mediana, normal, o ignorante?

Dr. Kita Sallabanda: No.

Mira Kazhani: Me refiero a la forma

Dr. Kita Sallabanda: Se puede distinguir un cerebro elaborado. Nosotros tenemos unas circunvalaciones de la corteza cerebral. Cuanta más corteza cerebral tenemos, mas inteligentes somos, menos corteza cerebral tenemos, menos inteligentes somos. Eso se ha constatado cuando han abierto el cerebro de gente muy desarrollada en el mundo y constataron que ellos tenían un cerebro con un volumen superior de lo normal y con más circulaciones.

Mira Kazhani: ¿Tiene género el cerebro? ¿Existe el cerebro de mujer, el cerebro de hombre?

Dr. Kita Sallabanda: ¡No, no existe!

Mira Kazhani: ¿No hay ninguna diferencia entre el cerebro de un hombre y él de una mujer?

Dr. Kita Sallabanda: Desde el punto de vista funcional sí, pero desde el punto de vista anatomo-organico no. Son iguales.

Mira Kazhani: Usted es optimista. ¿Donde está llegando la medicina? ¿Será ella en un futuro muy próximo la solución de todos los nuestros problemas de salud? ¿Hay curas? Existe siempre esa teoría conspirativa de que hay una cura para el cáncer, pero no quieren que salga a la luz.

Dr. Kita Sallabanda: La medicina ha hecho pasos de gigante en los tiempos recientes. Se está dirigiendo hacia la medicina molecular. ¿En qué consiste la medicina molecular? Estamos estudiando todas las enfermedads a nivel de genes, moléculas y el tartamiento ahora no se realiza basandose en los sintomas. Por ejemplo, la gripe se manifiesta con fiebre, costipado, etc. y nosotros suministramos aspirina, analgésico, o ibuprofeno para bajar la fiebre. Eso es cómo se manifiesta una enfermedad. Ahora hemos empezado estudiar la gripe basándose no en sus síntomas, sino en su origen, a nivel genético, celular, del virus, de cómo entra y cómo podemos bloquear su entrada en el cuerpo y estudiarlo. Respecto al cancer yo creo que dentro de 10 años - confio que yo como cirujano llegaré a realizarlo – quizá ya no será necesario operar los tumores malignos, que serant tratados con medicamentos. Hemos entrado a nivel celular. Todos los tratamientos que aplicamos ahora se llaman “mínimamente invasivos”. Eso debe llegar tambien a Albania. En Albania sigue aplicándose la medicina estándar.

Lo que mas me gustó de España cuando llegué era ver cómo la medicina se desarrolla con ritmos mucho mas rapidos que en el nuestro pais, por varios motivos.

Yo aquí utilizo una de las tecnologaís más avanzadas en el mundo para el tratamiento de las enfermedades del cerebro. Lo que yo realizo usando esta tecnologia es la misma función de la cirugia, pero sin necesidad de abrir la cabeza del paciente. Quiero decir, yo hago desaparecer una metastasis del cerebro sin abrir la cabeza del paciente. Lo hago desaparecer por completo, no solo una parte, o la mitad, no. Puedo hacer desaparecer una malformación para que no vuelva a verse nunca más. Todo gracias a esa tecnología. Antes se les operaba a todos. Estamos en una fase en que muchas enfermedades que hasta ahora se curan con un tratamiento estándar, con analgésico, aspirina, cortisónicos, cirugía, yo creo que dentro de 10 años se tratarán a nivel celular y no habrá más cirugías, ni tratamientos estandares.

Mira Kazhani: ¿Tiene miedo a las enfermedades?

Dr. Kita Sallabanda: Sí, lo tengo.

Mira Kazhani: ¿Cual es a la que más temes?

Dr. Kita Sallabanda: La demencia es la enfermedad a la que más temo, porque demencia quiere decir una persona que está viva, pero cuyas facultades mentales están irrimediablemente deterioradas. Y lo que nos diferencia a los seres humanos de los animales es el uso de la razón.

Mira Kazhani: ¿Hay una forma para prevenirla?

Dr. Kita Sallabanda: Estamos trabajando en ello. Hay estudios. Una compañera mía está trabajando en el estudio de la demencia y las enfermedades del cerebro. Se está trabajando con el fin de prevenirla a nivel celular.

Mira Kazhani: ¿Que otras pasiones tiene Dr. Sallabanda, además de conducir a alta velocidad?

Dr. Kita Sallabanda: ¡La música! Me encanta la música latina. Me gusta bailarla. Me gusta la música clásica y me gusta viajar. Soy un apasionado del mar. El mar es mi gran anhelo. Me encanta ir en barco. Tengo unos amigos que tienen uno.

Mira Kazhani: ¿Donde vive aqui, en Madrid?

Dr. Kita Sallabanda: Yo vivo en el centro de Madrid, pero tengo casa en Alicante también, y cuando estoy allí, todas las mañanas, nada más despertarme, la primera cosa que veo es el mar. Lo tengo justo en frente. La proxima semana me iré allí.

Mira Kazhani: Entonces, la próxima entrevista la haremos en Alicante. Debería habernos invitado allí, junto al mar.

Dr. Kita Sallabanda: ¡Será hermoso!

Mira Kazhani: ¡Muchas gracias, Dr. Kita! Diría que fue una entrevista con música, tal y como empezó este nuestro viaje para Madrid.

Dr. Kita Sallabanda: ¡Gracias a ustedes!